Agosto

La paciencia no es mi fuerte

Esos momentos donde todo lo que vivo me molesta tanto, que no sé si estoy bien o mal, si sonrío o lloro, si bailo o me siento.

No sé cómo escapar de esta angustia que me embarga, en cualquier momento puedo tener alguna situación complicada, solo que no logro controlar los impulsos que tengo cuando en problemas me encuentro.

Hace un tiempo atrás estuve en un conflicto que me hizo perder mucho, amigos, familia, trabajo y sobre todo mi dignidad, ahora solo tengo los minutos contados para saber qué es la libertad una vez más y poder rescatar esa vida que perdí solo por una venganza que no me dio tiempo de echar para atrás por la ceguera y el veneno que tenía en mi corazón.

Hace 15 años en un fin de semana, había viajado para la ciudad a ver a unos amigos que hace meses no veía, mi estilo de vida había cambiado y tal vez podría considerar que me hacía sentir que era grande y poderoso con solo 26 años.

Mi madre pues todo aquello que le pedía me lo daba y si no lo tenía se esforzaba por complacerme, tal vez porque sentía que como no me había criado con mi papá me debía todo.

Actualmente me duele mucho haber manipulado cada situación que hice vivir a mi mamá, mis 2 hermanas y a mi padrastro, quien siempre ha estado ahí para ellas, porque cuando pasó todo esto apenas ellas tenían 8 años,

Hoy mi madre no me visita, mis hermanas no crecieron conmigo y de seguro no me recuerden, mi padre no existe en lo absoluto y mis amigos descansan en la gloria por culpa de una maldita y terrible venganza que tuve un mes después de volver a verlos.

De seguro me juzgaron, no hubo manera de comprobar que yo también había sido víctima de ellos, solo que esperaba asustarlos.

Aquella vez que los volví a ver, después de tomarnos varias botellas de vodka, a mi me dio fuerte y empecé a comportarme algo altanero, no era la primera vez que yo me comportaba así, beber mucho me hacía hablar algo más de lo indicado y creerme un gallito de pelea.

Ramsés, un amigo a quien quería mucho sin querer le dije algunas palabras groseras y me respondió que hizo que mi paciencia se perdiera con tanto alcohol, lo empujé y pues todos cayeron sobre mi para pegarme.

Estuve días incapacitado en una clínica y mi mamá estuvo muy preocupada y triste al mismo tiempo, era de esperarse. Le conté todo lo sucedido y que no se iba a quedar así, ella lloraba angustiada y me decía que esa venganza no era la solución, que mejor hablara con ellos, pues el alcohol había hecho que todos actuaremos erradamente.

Intenté estar calmado, pero me sentía traicionado y lleno de ira, no podía dejar eso así, por eso, esa semana que salí del hospital hablé con unas personas e hice un plan que parecía perfecto para darles un susto que cobró la vida de Juan, Ramsés y José, mis amigos, los que prefería antes que a mi familia en las rumbas que nos dábamos.

Lo que jamás imaginé fue que estuvieran yendo a mi casa, no sé si para solucionar o agravar el problema, lastimosamente esas personas con quienes hablé estuvieron siguiéndolos hasta llegar a donde mi familia, el susto fue tan grande que ellos pensaron que los iban a matar, sacaron un arma e intercambiaron disparos, quedando herida mi madre y por ser diabética le costó recuperarse bien y perdió el brazo, pero ellos, no pudieron contar nada.

Aquellos hombres se pudieron escapar y desaparecer del mapa, mi padrastro me denunció como principal sospechoso de toda este crimen, porque conocía todo lo que había sucedido y no hubo forma de escapar de una sentencia que terminó con mi tiempo, dejándome perder años sin mi familia.

Me arrepiento de haber reaccionado de tal manera, aunque quiero cerrar los ojos y de repente despertar de un mal sueño, no se puede.

La venganza no una solución de la vida, piensa y analiza cada situación antes de tomar acciones que te pueden costar mucho, sobre todo a seres queridos.

normayerina

Publicado el 23 de agosto

Comentarios

Anonimo17
26 agosto 2020 a las 3:59 AM

Tenía rato de no comentar, pero siempre leo, me parece que la venganza solo trae más daño para la persona que lo hace, es mejor perdonar y sanar el alma



Tatis G.
23 agosto 2020 a las 9:30 PM

Muy bien tema yerina y bueno como madre estoy incluyendo lo que es inteligencia emocional porque los adolescentes vienen con mas actitud y mas inseguridad lo que los lleva a un momento de confusion y a tomar malas decisiones por falta de control de emociones gracias por este relato.



Arly
4 agosto 2020 a las 11:22 PM

El amor de madre es invaluable.
Me identifico como hija y como madre.
Sigamos nuestros objetivos de crianza firmes y con amor!



Nilsa
4 agosto 2020 a las 9:26 PM

No me identifico como madre, pero si cómo hija, en mi adolescencia para mi fue muy difícil el tratar con mi mamá, todos los días nostrosas peleabamos por la mínima cosa, llegué al punto qie me senté con ella hablar y le dije cómo me sentía el daño que estaba provocando de mi hacía a ella que no era saludable, gracias a Dios eso mejoró hoy día nos llevamos de maravilla.

Muy bien por lo que haces, todo el bien para los hijos, y siempre corregirlos para que lleven un buen camino.

Saludos



    5 agosto 2020 a las 12:30 PM

    Hola Nilsa, me alegra mucho que compartas este comentario, alentará a aquellas personas que tengan esa misma situación y no estan seguros de hablar con su madre y en otros casos padre, en mi adolescencia también estuve una situación similar porque mi madre no me dejaba salir, pero me alegra haber hecho como tu, buscarla y conversar aquellas inquietudes, así debemos hacer todos.



4 agosto 2020 a las 9:15 PM

La pelea esa madre vs hijos en épocas de rebeldía creo que es la cosa más desgastante para una madre, ahora uno como adulto entiende el amor de una madre por sus hijos y todos lo que tuvieron que aguantar.



    5 agosto 2020 a las 12:26 PM

    si, todo esto de seguro lo viven las madres a diario, algunas sufren por tiempo otras seguro logran mejorar esa relación con sus hijos y buscan la mejor solución, ninguna madre quiere que su hijo sea infeliz.



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