Septiembre

De esos que no se olvidan

Juan siempre ha sido un joven muy entregado a sus proyectos, que vive sin temor, su honestidad, su bondad y ternura dejada ver por todos, con principios y valores inculcados por su familia.

Erika una adolescente muy colaboradora, defensora de los animales, honesta y divertida.

En aquella época del colegio, ya cursando el último año, Juan y Ericka se enamoraron, vivieron un hermoso noviazgo, jurándose lealtad y convirtiendo a Dios en su único testigo.

Un año después, estos novios disfrutaban de la adultez, tener responsabilidades de estudio, trabajo y una relación que para la familia era ya una formalidad, a pesar de ser muy jóvenes. Sus padres estaban contentos porque ellos se mostraban como una pareja con un futuro prometedor.

Ese vacío que sientes en este momento no lo va a llenar otra persona, ese vacío lo llenas tú, amándote, respetándote, una de las mejores formas es recompensarte con tus logros.

Cuando descubres que aquella persona con la que veías un futuro y que de repente ya no quiere estar a tu lado por razones que seguro no quieres ni siquiera ver, porque te aferras a lo bonito que han vivido, no analizas que tal vez era un pequeño ciclo de la vida juntos y que cada uno debe marcharse para hacer lo que siempre ha querido cada uno.

Erika conoció a otras personas con las que empezó a frecuentar paseos, fiestas, reuniones, estudio y un sin fin de otras actividades, sin darse cuenta ya no extrañaba a Juan, no sentía esas ganas de compartir con él una tarde de helado, un domingo de cine, una cena familiar, no, ella deseaba otros espacios y los disfrutaba mucho con sus nuevas amistades.

Culpables no existen, cada uno quería otras cosas, no era el momento para estar juntos, que hay recuerdos bonitos, siempre hay recuerdos bonitos, está muy bien eso, pero hay que seguir adelante, proponerse metas y cumplirlas, entre esas no es buscar un amor o pareja, en realidad eso no se busca, solo se construye, en este caso no era construirlo con Erika, seguro lo podría hacer con alguien que ya conoce de antes o pronto podría conocer a otra persona y construir ese espacio especial.

No arruines tu hoy, para repetir esas pequeñas alegrías que marcaron tu ayer, así le decía la abuela Chia a su nieto Juan, después de verlo siempre derramar lágrimas por un amor del ayer.

Perder el tiempo buscando un amor del pasado no es la mejor opción, cuando por cosas del destino puedes conocer a otra persona y construir un nuevo camino, esta en uno darse la oportunidad de hacerlo, siempre y cuando nosotros estemos sanos emocionalmente.

normayerina

Publicado el 13 de septiembre

Comentarios

Efrain
22 septiembre 2020 a las 9:12 AM

Buen día, el amor es un sentimiento universal que trasciende género especie y clase hoy en día se necesita de mucho amor en el mundo por todas las cosas que están pasando. Ese sentimiento no hace daño a nadie ni debe hacerlo, la libertad de compartir ese sentimiento con otra persona no debería combertirce en libertinaje (abuso excesivo), respetando a cada individuo como lo que vale por encima de cada prejuicio. Creo en una sociedad donde exista inclusión sin libertinaje.



21 septiembre 2020 a las 6:23 PM

Esas relaciones que la gente se aleja sin decir nada en verdad son tristes porque siempre es alguien que esta detrás de eso por ejemplo una mamá que no gusta del chico. Lastima que las cosas terminen con uno asumiendo cosas.



13 septiembre 2020 a las 6:41 PM

A mi costo mucho tiempo entender eso, que había nuevas oportunidades en el mundo, me aferraba a lo viejo, evitando estar alguien nuevo.



Anonimo17
13 septiembre 2020 a las 1:28 PM

La vida y el destino son caminos misteriosos, y nunca se sabe que va a pasar, por eso siempre es lindo disfrutar del viaje sin pensar en el destino, pero siempre es importante ver que tanto se está dispuesto a hacer por lograrlo, estar abierto a tantas cosas y a tantas pruebas que pueden pasar juntos.



Ale
6 septiembre 2020 a las 11:09 AM

Salir de la zona de confort no es fácil, pero es necesario y más en estos tiempos. Hace poco me desprendí de algo y me costó hacerlo, pero fue lo mejor para mi salud mental y aunque no se vean los cambios enseguida, logré tener la paz que en muchos tiempos no tenía.



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